Ciclo A · 21/06/2026 · Año IV
- Leemos poco a poco la encíclica Laudato Si'
- Lecturas del domingo
- Oración de los fieles
- Oración final
- Guía de oración mensual · Movimiento Laudato Si'
Sal 68
Rm 5, 12-15
Mt 10, 26-33
Leemos poco a poco la Laudato Si'
53Estas situaciones provocan el gemido de la hermana tierra, que se une al gemido de los abandonados del mundo, con un clamor que nos reclama otro rumbo.
Nunca hemos maltratado y lastimado nuestra casa común como en los últimos dos siglos. Pero estamos llamados a ser los instrumentos del Padre Dios para que nuestro planeta sea lo que él soñó al crearlo y responda a su proyecto de paz, belleza y plenitud.
El problema es que no disponemos todavía de la cultura necesaria para enfrentar esta crisis y hace falta construir liderazgos que marquen caminos, buscando atender las necesidades de las generaciones actuales incluyendo a todos, sin perjudicar a las generaciones futuras.
Se vuelve indispensable crear un sistema normativo que incluya límites infranqueables y asegure la protección de los ecosistemas, antes que las nuevas formas de poder derivadas del paradigma tecnoeconómico terminen arrasando no sólo con la política sino también con la libertad y la justicia.
LAUDATO SI'
Monición de entrada
En la eucaristía de hoy se nos recuerda que estamos llamados a vivir con valentía.
Se nos invita a la confianza plena en el Padre, que cuida de nosotros hasta en los detalles más pequeños de nuestra vida.
No estamos solos ni abandonados a la suerte: cada uno de nosotros tenemos un valor inmenso a los ojos de Dios, que conoce todos nuestros detalles y necesidades.
Por eso, estamos llamados a vivir sin miedo, con libertad interior, y a ser testigos valientes de nuestra fe en medio del mundo.
Apoyados por el Señor, nos reunimos hoy para celebrar la Eucaristía, fortalecer nuestra esperanza y renovar nuestro compromiso de seguir a Cristo sin miedo.
Monición para las lecturas
La primera lectura nos muestra la tragedia de Jeremías, rechazado por hablar abiertamente en nombre de Dios y que, aun así, siguió confiando en el Señor.
La lectura de Romanos nos habla de que Jesús, cuando el pueblo era uno en el pecado, vino para hacerlo uno en la gracia.
El evangelio nos mueve a tener el respaldo de Dios, a no tener miedo viviendo la fe y dando testimonio con valentía.
Primera lectura
Lectura del libro de Jeremías
«Oía la acusación de la gente:
"'Pavor-en-torno',
delatadlo, vamos a delatarlo".
Mis amigos acechaban mi traspié:
"A ver si, engañado, lo sometemos
y podemos vengarnos de él".
Pero el Señor es mi fuerte defensor:
me persiguen, pero tropiezan impotentes.
Acabarán avergonzados de su fracaso,
con sonrojo eterno que no se olvidará.
Señor del universo, que examinas al honrado
y sondeas las entrañas y el corazón,
¡que yo vea tu venganza sobre ellos,
pues te he encomendado mi causa!
Cantad al Señor, alabad al Señor,
que libera la vida del pobre
de las manos de gente perversa».
Palabra de Dios.
Salmo responsorial
R/. Que me escuche tu gran bondad, Señor.
la vergüenza cubrió mi rostro.
Soy un extraño para mis hermanos,
un extranjero para los hijos de mi madre;
porque me devora el celo de tu templo,
y las afrentas con que te afrentan caen sobre mí. R/.
Pero mi oración se dirige a ti,
Dios mío, el día de tu favor;
que me escuche tu gran bondad,
que tu fidelidad me ayude.
Respóndeme, Señor, con la bondad de tu gracia;
por tu gran compasión, vuélvete hacia mí. R/.
Miradlo, los humildes, y alegraos,
buscad al Señor, y revivirá vuestro corazón.
Que el Señor escucha a sus pobres,
no desprecia a sus cautivos.
Alábenlo el cielo y la tierra,
las aguas y cuanto bulle en ellas. R/.
Segona lectura
Lectura de la carta de sant Pau als cristians de Roma
Germans, per obra d'un sol home entrà el pecat al món, i, amb el pecat, hi entrà també la mort, que s'estengué a tots els hòmens, donat que tots van pecar.
Abans que la Llei fóra donada, el pecat ja existia en el món, encara que, mentre no hi ha llei, no consta quina és la pena dels pecats.
Així i tot, la mort ja imperava durant tot el temps que va d'Adam fins a Moisès, sobre aquells hòmens que no havien transgredit cap precepte, com ho havia fet Adam. I Adam prefigurava l'home que havia de vindre més tard.
Però el do no té comparació amb la caiguda perquè, si tants han mort per haver fallat aquell tot sol, molt més ha abundat la gràcia de Déu i el do generós que s'ha estès a tants per la gràcia d'un sol home, Jesucrist.
Paraula de Déu.
Dilexit te
«Al contrario, cuando des un banquete, invita a los pobres, a los lisiados, a los paralíticos, a los ciegos.»
Por esta razón se recomiendan las obras de misericordia, como signo de la autenticidad del culto que, mientras alaba a Dios, tiene la tarea de disponernos a la transformación que el Espíritu puede realizar en nosotros, para que seamos todos imagen de Cristo y de su misericordia hacia los más débiles.
En este sentido, la relación con el Señor, que se expresa en el culto, pretende también liberarnos del riesgo de vivir nuestras relaciones en la lógica del cálculo y del interés, para abrirnos a la gratuidad que circula entre aquellos que se aman y que, por eso, ponen todo en común. A este respecto, Jesús aconseja: «Cuando des un almuerzo o una cena, no invites a tus amigos, ni a tus hermanos, ni a tus parientes, ni a los vecinos ricos, no sea que ellos te inviten a su vez, y así tengas tu recompensa. Al contrario, cuando des un banquete, invita a los pobres, a los lisiados, a los paralíticos, a los ciegos. ¡Feliz de ti, porque ellos no tienen cómo retribuirte!» (Lc 14, 12-14).
León XIV, Dilexit te (Te he amado) 27
Evangelio
Lectura del santo evangelio según san Mateo (10, 26-33)
En aquel tiempo, dijo Jesús a sus apóstoles:
«No tengáis miedo a los hombres, porque nada hay cubierto que no llegue a descubrirse; nada hay escondido que no llegue a saberse. Lo que os digo de noche decidlo en pleno día, y lo que escuchéis al oído pregonadlo desde la azotea.
No tengáis miedo a los que matan el cuerpo, pero no pueden matar el alma. No, temed al que puede destruir con el fuego alma y cuerpo. ¿No se venden un par de gorriones por unos cuartos? Y, sin embargo, ni uno solo cae al suelo sin que lo disponga vuestro Padre. Pues vosotros hasta los cabellos de la cabeza tenéis contados.
Por eso, no tengáis miedo; no hay comparación entre vosotros y los gorriones. Si uno se pone de mi parte ante los hombres, yo también me pondré de su parte ante mi Padre del cielo. Y si uno me niega ante los hombres, yo también lo negaré ante mi Padre del cielo.»
Palabra del Señor.
Oración de los fieles
Sacerdote: Señor, hoy nos invitas a no tener miedo y a confiar plenamente en tu amor, que conoces nuestras necesidades y velas por cada uno de nosotros. Con esta confianza, te presentamos nuestras súplicas, respondiendo: R/. Señor, escúchanos. · R/. Senyor, escolta'ns.
Por la Iglesia, para que anuncie el Evangelio con valentía, sin miedo a las dificultades, y sea en el mundo signo de esperanza, de verdad y de la cercanía de Dios. Roguemos al Señor.
R/. Señor, escúchanos.
Por los pueblos que sufren la guerra y la violencia, especialmente en los países actualmente afectados por los conflictos armados, para que cesen las armas, se abran caminos de diálogo y los responsables políticos trabajen sinceramente por una paz justa y duradera. Roguemos al Señor.
R/. Señor, escúchanos.
Pels jóvens que desitgen construir el seu futur, perquè troben oportunitats de treball digne i puguen accedir a una vivenda adequada sense veure frustrats els seus projectes de vida. Preguem al Senyor.
R/. Senyor, escolta'ns.
Perquè cresca en tots nosaltres la corresponsabilitat en la cura de la creació, i sapiguem posar límits al capitalisme salvatge basat només en el benefici, promovent un desenvolupament sostenible que respecte les persones i la casa comuna. Preguem al Senyor.
R/. Senyor, escolta'ns.
Per les persones migrants i refugiades, especialment en aquests moments de regularització, perquè siguen acollides amb dignitat i respecte, i perquè no siguen tractades amb indiferència, sinó reconegudes com a germans i germanes amb els mateixos drets i la mateixa dignitat. Preguem al Senyor.
R/. Senyor, escolta'ns.
Per la nostra comunitat cristiana, perquè, confiats en la providència del Pare, donem testimoni de la nostra fe sense por i siguem instruments de fraternitat, servei i esperança entre els qui ens envolten. Preguem al Senyor.
R/. Senyor, escolta'ns.
Oración final
No tengas miedo a los otros,
hombres y mujeres que promueven sombras,
alientan maldades o enmascaran la verdad.
Porque no hay nada oculto que no se vaya a saber.
Lo que yo te digo ahora,
en la intimidad de tu oración,
tú cuéntalo con paz a plena luz del día.
Y lo que me escuchas,
llévalo allá donde una voz necesita ser oída.
Llévalo a las calles, a las iglesias, a las redes…
no tengas miedo de proclamar mi verdad.
Aunque te ataquen por ello.
La verdad del amor, la misericordia, la comunidad, el perdón…
Y no temas a los que atacan de tantos modos,
a los que hieren, anulan, desprecian, calumnian…
herirán, sí, pero no pueden matar el alma.
Tú teme más bien vivir una vida vacía.
Sin sentido, sin Dios.
Porque si vives sin mí
te pierdes ser consciente del abrazo que te sostiene.
Dios, autor del universo, de toda su vida, de toda su belleza…
Dios que todo lo envuelve en su abrazo,
¿no te va a envolver a ti? No tengas miedo.
Habla de mí, de mi amor, de mi verdad, ante los otros.
Yo, Jesús, hablaré de ti al Padre Dios que está en los cielos.
Porque tu vida me importa.
Y también tu amor.
Guía de oración mensual
Movimiento Laudato Si'
Descargar guía (PDF)Cuerpo de Cristo, sálvame.
Sangre de Cristo, embriágame.
Agua del Costado de Cristo, lávame.
Pasión de Cristo, confórtame.
¡Oh buen Jesús, óyeme!
Dentro de tus llagas, escóndeme.
No permitas que me aparte de ti.
Del enemigo malo, defiéndeme.
En la hora de mi muerte, llámame.
Y mándame ir a ti,
para que con tus santos te alabe,
por los siglos de los siglos. Amén.
toda mi libertad,
mi memoria, mi entendimiento
y toda mi voluntad,
todo mi haber y mi poseer;
Vos me disteis,
a Vos, Señor, lo torno.
Todo es vuestro,
disponed a toda vuestra voluntad;
dadme vuestro amor y gracia,
que ésta me basta. Amén.